Cuando tienes un negocio, lo que quieres es captar la atención de tu público objetivo para que te compren. El problema es que, hay tanta competencia que cada vez es más difícil conseguirlo. ¿A que te ha pasado? Aquí es donde el storytelling se convierte en un aliado en tu comunicación.
No es el hecho de contar una historia, como si fuera un cuento, una anécdota o algo sin más. No, es que a través de esa historia puedas forjar una conexión y un puente entre tu marca (empresa) y tu seguidor (posible cliente). Pero, para ello, hay que saber utilizarlo bien. Y quiero demostrarte cómo en este artículo.
La esencia del storytelling
Contar historias es algo que hemos hecho desde hace miles y miles de años. Sí, en las cavernas, donde esas pinturas en las cuevas para ellos eran cuentos, relatos, historias. Con la aparición de la escritura, el storytelling evolucionó permitiendo que se preservaran a través de los libros. Y ahora, las nuevas tecnologías vuelven a cambiar. Pero, ¿sabes qué es el storytelling?
En su esencia, el storytelling es el arte de contar historias, una práctica mediante la cual experiencias, ideas o mensajes se comparten utilizando palabras, imágenes o sonidos. El objetivo es enganchar emocionalmente a la otra persona para que relacione tu marca o empresa con un sentimiento.
El storytelling en la comunicación actual
En el contexto moderno, el storytelling sobrepasa la literatura y el entretenimiento. Y es que es un recurso muy utilizado en el marketing y en la comunicación de las marcas (productos, servicios, empresas…). Y lo es porque sirve para captar la atención y para conectar.
Sé que es difícil de entender, pero, en la actualidad, las empresas o marcas no venden productos o servicios. Venden historias. Esas en las que se reflejan sus valores, su misión y su visión. Y de esta forma crean una identidad con la que los consumidores se identifican y conectan. En ese momento, es cuando compran ese producto o servicio.
¿Por qué usar el storytelling para conectar con tu público?

¿Qué hace que una historia capte tu atención y se vuelva inolvidable en tu memoria? La respuesta no es tan sencilla, porque implica hablarte de psicología humana y narrativa.
Conexión emocional
Empiezo por la psicología. Es la primera y la razón más importante para usar el storytelling: el conectar a nivel emocional con la otra persona.
Se trata de mostrarle una historia que le haga sentirse en esa piel, que piense que le hablas a esa persona porque estás contando lo mismo que le pasa a él o ella. Y a través de esas palabras, le estás haciendo que conecte contigo (con tu marca o empresa) y le puedas vender tu solución (entiendo esta por el producto o servicio que vendes).
Estructura y relatabilidad
El segundo pilar que te he comentado es la narrativa. Y es que el storytelling siempre debe tener un principio, un nudo y un desenlace. De esta forma, es mucho más fácil de seguir e incrementará el interés si vas generando curiosidad en él.
Cómo integrar el storytelling en tu estrategia de comunicación

Vayamos ahora a lo práctico. Usar el storytelling en una estrategia de comunicación. ¿Cómo se hace?
Lo primero que he de decir es que cada profesional lo hace de una forma. Yo te voy a contar la mía y la que me ha dado mejores resultados.
Primer paso: conocer a la audiencia
Lo primero que se necesita es saber a quién te diriges. ¿Qué les importa? ¿Cuáles son sus desafíos, deseos y aspiraciones?
Para ello, tengo que investigar sobre ese público objetivo. Aun cuando la empresa ya lo tenga seleccionado, no está de más echar un vistazo al tipo de personas que se interesarían por su marca.
Paso 2: definir el mensaje
Es necesario establecer un mensaje que refleje los valores de la marca y que además sea lo bastante poderoso y claro para que la audiencia lo sienta y lo recuerde.
Paso 3: crear personajes y conflictos relatables
Por personajes me refiero a casos de personas y situaciones en los que tu público objetivo se reconozca y puedan verse reflejados. Cuando eso se consigue, vas guiando a esa persona en un viaje narrativo hasta conseguir el objetivo que buscas: que se suscriba, que te compre, que comparta…
Paso 4: formato y canal
Según el mensaje y el público objetivo, hay que elegir un formato y un canal para contar esa historia. Eso sí, debes saber que cada uno tiene sus ventajas y desventajas. Y es bueno analizarlas.
Paso 5: medir y ajustar
¿Alguna vez te han dicho lo de “prueba y error”? Pues en el storytelling pasa igual. Hay que probar varias opciones, varias formas hasta dar con la que mejor funcione.
Una vez puesta en marcha es necesario usar herramientas analíticas para ver si el storytelling funciona bien o ajustar la estrategia de comunicación para mejorar.
Dónde se puede usar el storytelling

¿Piensas que el storytelling solo sirve para escribir páginas de una web o artículos que emocionen? Pues no, lo cierto es que es una técnica muy utilizada a nivel multimedialidad. Dicho de otra forma: en imágenes, vídeos, audio, animaciones…
En algunos casos, las historias pueden ser interactivas, haciendo que sea la audiencia, tu público objetivo el que tome decisiones e influya en el resultado final. Lo que hace que se sienta el protagonista y eso ayude a tener una experiencia más persona y recordada.
Desde blogs y redes sociales hasta podcasts y plataformas de video, hay un sinfín de canales para el storytelling. Y eso a nivel digital, porque también offline se pueden realizar campañas utilizándolo.
Casos de éxito: ejemplos de storytelling en las marcas
Para terminar, y porque quiero que veas bien cómo se aplica un buen storytelling, he investigado algunas marcas para que tengas ejemplos.
De producto a protagonista: Apple
¿Alguna vez te has leído las páginas de los productos de Apple? Para ellos los dispositivos son “el objeto del deseo” de sus clientes. Y por tanto todos los textos se enfocan en su experiencia de usuario, en su diseño e innovación. Pero no se paran a decirte sin más las especificaciones técnicas.
Para ellos, cada vez que sacan un producto, lo que hacen es crear una historia donde ese producto es el “héroe” que viene a solucionar los problemas de su público objetivo.
Una marca humanizada: Dove
¿Te acuerdas de su campaña “Real Beauty”? Dove fue una marca que se apartó de los cánones de belleza inalcanzables y empezó a mostrar a mujeres reales.
Y esa forma de virar la marca a una más inclusiva y empática ha fortalecido la percepción de Dove y su vínculo.
Patagonia, la narrativa del cambio
Patagonia utiliza el storytelling para destacar su compromiso con la sostenibilidad ambiental. Si has leído sus narrativas, te darás cuenta que el centro de ellas son la conservación del medio ambiente y el activismo. De esta manera, inspiran a los clientes a apoyar esa causa a través de sus compras.
El cliente y su viaje es el protagonista: Airbnb
Airbnb centra sus historias en las experiencias de sus usuarios, destacando cómo sus servicios conectan a las personas con culturas y lugares únicos alrededor del mundo. Y eso hace que se perciba como un servicio que va más allá del simple alojamiento, celebrando la aventura y la conexión humana.
La marca maestra en contar historias: Coca-Cola
Por último, tenemos a Coca-Cola, la maestra en contar historias coherentes a través de diversos canales. Su mensaje de felicidad y conexión se mantiene consistente, ya sea en anuncios de TV, en redes sociales o en eventos en vivo. Y su marca siempre se relaciona con momentos alegres y unión.
Ahora toca que el storytelling trabaje para ti. Si quieres, puedes ponerte en contacto conmigo y hablamos de cómo conseguir que tu marca o empresa se vuelva inolvidable en la mente de tus clientes potenciales.
