Contar historias es más que un hobbie para mí; es una pasión que plasmo en cuentos, historias, relatos y novelas de todos los géneros y para todas las edades.
Y esta experiencia me permite dar vida a la historia única de tu marca, empresa o producto.
Cuando escribo una novela creo un pequeño planeta en mi mente. En él vivirán la historia todos los personajes del libro.
Conforme escribo, el planeta se crea y brilla.
Y al poner la palabra fin ese mundo está terminado y listo para que siga brillando conforme lean la historia.
Veo la historia de tu marca como un mundo lleno de relatos, anécdotas y momentos que, aunque puedan parecer triviales, son el alma de tu identidad corporativa.
Hace un tiempo, un abogado me escribió porque quería destacar entre su sector donde todos repiten las mismas cualidades: «Somos profesionales»; «altamente cualificados y eficaces»; «5000 años de experiencia».
En nuestra primera conversación, quise preguntarle en su ‘porqué’. ¿Por qué decidió ser abogado? Al descubrir su verdadera motivación para ejercer la abogacía supe que eso era lo que iba a hacer memorable y única su página.
Esa historia original y personal se convirtió en el núcleo de su página «Sobre mí». Porque no enumeré su formación y experiencia, sino el viaje que él había realizado en esa profesión para conectar a un nivel más humano y emocional con los clientes.
Y el resultado no se hizo esperar:
Humanizar el texto en lugar de usar descripciones profesionales hace que tu público te conozca mejor y empatice contigo.
Marcas como Coca-Cola o Nike no solo venden productos; venden historias que se quedan en ti. Esa es la magia del storytelling efectivo.
Y eso es lo que debes conseguir tú.
Cuando me confías la historia de tu marca:
Sin compromiso.